miércoles, 13 de febrero de 2008
F r e n e s s í *
Y fue así como ella lo mató…
Nadando, ¿Cómo?, ella no sabe nadar… nadó 3 días y dos noches junto a su mejor amiga Sandra, Tatiana y Constanza. Cuando llegaron a tierra firme una multitud las esperaban, con alevosía gritaban -“¡Grande nenas!”-, ellas no sentían cansancio, estaban en perfectas condiciones y muy felices de haberlo logrado.
Constanza entra a 4to Básico, la profesora le dice a su hermana Raquel -“ven a buscarla a las 10:45”-; Raquel, pasea por el colegio y encuentra una boutique con una variedad de cosas; ella es una gran coleccionista de pulseras de colores; como tenia poco dinero decide robarlas y solo pagar 10 pulseras de 50 que llevaba escondidas en su otra muñeca. Dieron las 10:45 y Raquel se aproxima a la sala número 7 a buscar a su hermana; Constanza dice -“hermana, paga las pulseras que robaste”-, Raquel no entendía como ella sabía lo de las pulseras, se dirigieron a pagar algunas pulseras y se encontraron con Natalia, aquella que tiene el pelo con visos y ondulado.
¿Cuánto tiempo ha pasado?, ¿una hora, un día, un mes, un año?
Y Raquel esta parada al frente de la casa de un hombre que marcó una gran historia en su vida, en toda su vida el fantasma de Antonio estuvo ahí y ella no se dio cuenta.
Parada ahí, temblaba al ver la casa destruida, ya no tenía escaleras; Aún así ella sentía que su amado estaba en aquella casa, aquella que lo vio crecer, aquella que vio crecer el amor que alguna vez se tuvieron, donde consumaron su amor y lo haría eterno.
En su interior escuchaba una canción, una canción que le recordaba y le recordaría siempre a él; el pecho lo sentía apretado, las manos le sudaban, le faltaba la respiración hasta que decide subir al segundo piso de la casa. Entre los escombros encuentra un gran mueble, el cual escala y así poder buscar a su amado. Cuando logra llegar al segundo piso lo ve, en una cama, sangrando e inconsciente. Raquel llora desesperadamente, le habla y le dice cuanto lo ama y que nunca lo olvidará. Tenía miedo, angustia y pena. ¡Su amado moría! Sandra llega a la casa llorando y gritando –“¡Lo mataste!”- Raquel en estado de shock no entiende porque ella dice eso, Sandra agarra del brazo a Raquel y le grita –“tú lo mataste, mataste a el amor de tu vida”- Raquel sin decir una palabra estaba pasmada, no entendía, solo veía que su amor había muerto apuñalado, Sandra decide ir a la policía.
Aún Raquel lloraba por la muerte de Antonio.
Raquel entró a casa de su amado, lo vio durmiendo, lo observó y recordó el daño que el provocó en su vida, sacó un cuchillo y lo apuñaló, gritando –“te amo”- Antonio la miró y le dijo -¿Por qué yo?- a Raquel la consumió una mezcla de amor con despecho.
Y fue así como ella lo lamentó…
Nadando, ¿Cómo?, ella no sabe nadar… nadó 3 días y dos noches junto a su mejor amiga Sandra, Tatiana y Constanza. Cuando llegaron a tierra firme una multitud las esperaban, con alevosía gritaban -“¡Grande nenas!”-, ellas no sentían cansancio, estaban en perfectas condiciones y muy felices de haberlo logrado.
Constanza entra a 4to Básico, la profesora le dice a su hermana Raquel -“ven a buscarla a las 10:45”-; Raquel, pasea por el colegio y encuentra una boutique con una variedad de cosas; ella es una gran coleccionista de pulseras de colores; como tenia poco dinero decide robarlas y solo pagar 10 pulseras de 50 que llevaba escondidas en su otra muñeca. Dieron las 10:45 y Raquel se aproxima a la sala número 7 a buscar a su hermana; Constanza dice -“hermana, paga las pulseras que robaste”-, Raquel no entendía como ella sabía lo de las pulseras, se dirigieron a pagar algunas pulseras y se encontraron con Natalia, aquella que tiene el pelo con visos y ondulado.
¿Cuánto tiempo ha pasado?, ¿una hora, un día, un mes, un año?
Y Raquel esta parada al frente de la casa de un hombre que marcó una gran historia en su vida, en toda su vida el fantasma de Antonio estuvo ahí y ella no se dio cuenta.
Parada ahí, temblaba al ver la casa destruida, ya no tenía escaleras; Aún así ella sentía que su amado estaba en aquella casa, aquella que lo vio crecer, aquella que vio crecer el amor que alguna vez se tuvieron, donde consumaron su amor y lo haría eterno.
En su interior escuchaba una canción, una canción que le recordaba y le recordaría siempre a él; el pecho lo sentía apretado, las manos le sudaban, le faltaba la respiración hasta que decide subir al segundo piso de la casa. Entre los escombros encuentra un gran mueble, el cual escala y así poder buscar a su amado. Cuando logra llegar al segundo piso lo ve, en una cama, sangrando e inconsciente. Raquel llora desesperadamente, le habla y le dice cuanto lo ama y que nunca lo olvidará. Tenía miedo, angustia y pena. ¡Su amado moría! Sandra llega a la casa llorando y gritando –“¡Lo mataste!”- Raquel en estado de shock no entiende porque ella dice eso, Sandra agarra del brazo a Raquel y le grita –“tú lo mataste, mataste a el amor de tu vida”- Raquel sin decir una palabra estaba pasmada, no entendía, solo veía que su amor había muerto apuñalado, Sandra decide ir a la policía.
Aún Raquel lloraba por la muerte de Antonio.
Raquel entró a casa de su amado, lo vio durmiendo, lo observó y recordó el daño que el provocó en su vida, sacó un cuchillo y lo apuñaló, gritando –“te amo”- Antonio la miró y le dijo -¿Por qué yo?- a Raquel la consumió una mezcla de amor con despecho.
Y fue así como ella lo lamentó…
